
David Bishop, miembro del equipo HUUB (corredor de élite y extriatleta de la selección británica), comparte sus consejos sobre cómo prepararse para la temporada de triatlón. Desde la planificación hasta el equipamiento, la nutrición y el entrenamiento...
Elabora un plan
Para mucha gente, el invierno es el momento de entrenar un poco, aunque sin nada demasiado específico. Lo principal debería ser el entrenamiento de base y un volumen moderado; luego, a medida que se acerca el verano, cobra mayor importancia centrarse en las sesiones que te harán progresar. Debes evitar perderte en las sesiones y entusiasmarte en exceso con las carreras. Intenta fijarte algunos objetivos de competición y determina cómo llegarás a cada carrera en la mejor forma posible. La periodización y la progresión del entrenamiento son importantes para poner a prueba esas zonas de confort, pero recuerda dar a tu cuerpo la oportunidad de recuperarse y adaptarse.
Equipamiento
Asegúrate de que todo funcione correctamente. Lo último que quieres el día de la carrera es que algo se rompa o se desgaste, lo que te obligaría a abandonar antes de tiempo. Sería una pena que, tras meses de entrenamiento, madrugones, mal tiempo y todos los sacrificios, un fallo mecánico o un equipo defectuoso te obligaran a abandonar la carrera. Además, infórmate bien, porque hay muchas tecnologías nuevas que pueden ahorrarte vatios, tiempo y energía. Sé un corredor inteligente y aprovecha lo que te ofrece el mercado. El entrenamiento puede hacerte más rápido, pero dado que muchos deportes están viviendo una revolución tecnológica, merece la pena ver qué puede hacerte más rápido el día de la carrera.
Conoce tu estrategia nutricional
A menudo se dice que la nutrición es la cuarta disciplina del triatlón, y su importancia aumenta cuanto más tiempo pasas en la carrera. El primer paso es determinar cuánto necesitas ingerir para aguantar desde la salida hasta la meta. A continuación, descubre qué es lo que mejor te funciona. Es mejor que elijas algo que te guste de sabor, ya que así tendrás muchas más posibilidades de comerlo o beberlo durante la carrera. Por lo general, a la gente le resulta más fácil ingerir alimentos y bebidas en la bicicleta, pero cuando compitas en pruebas de media y larga distancia, necesitarás algo para la carrera a pie, así que prueba algunos geles, bebidas o barritas y descubre qué es lo que mejor te sienta. Por último, no pienses que la nutrición es solo para la competición; practícala en tus entrenamientos: tu cuerpo necesita acostumbrarse a utilizarla como combustible.
Encuentra tus conjuntos «prep» perfectos
La semana previa a una carrera es fundamental, y no tiene sentido atiborrarse de entrenamiento, ya que no vas a mejorar tu forma física, solo conseguirás agotarte. Intenta buscar algunas sesiones que te den energía y mantén cierta intensidad para que tu cuerpo no entre en modo de reposo y esté listo para el día de la carrera. El impacto psicológico es posiblemente el aspecto más importante. No te marques una sesión que supere tus límites. En su lugar, busca un entrenamiento que ya hayas hecho antes, algo que te haga sentir bien y te llene de confianza, ya que lo que quieres es llegar a la carrera con ganas de salir ahí fuera, ¡listo para darlo todo!
Mantente sano
No hace falta decirlo, pero no te conviene llegar a las carreras con ninguna enfermedad o lesión. Al igual que cuidas tu equipamiento, cuida tu cuerpo. Has trabajado duro, así que asegúrate de estar listo para el día de la carrera. Los días previos a las carreras pueden ser muy ajetreados, lo que hace que resulte estresante mantener un buen ritmo de sueño, alimentación e higiene. Si descubres algo importante para tu carrera, ¡toma nota! Esto se aplica a todo lo relacionado con las carreras, ya sean las comidas que te gustan antes de una prueba, las horas de sueño que necesitas o los momentos del mes o de la semana en los que eres más propenso a enfermar. Toma nota de todo lo que consideres relevante y aprende de tus experiencias.